Sara MontielSara Montiel

Sara Montiel

Creo que la bellísima Sara Montiel –bella hasta lo increíble- fue mejor actriz en su vida diaria que en el cine. En pleno éxito, cuando era un ídolo de masas en países tan distintos como Méjico, Francia y España; y después, cuando ocultaba las arrugas bajo la gruesa capa de maquillaje, se empeñó en representar, día tras día, hasta hace pocos años, el papel de mujer frívola. Y lo hizo a la perfección, sin el menor esfuerzo. Habrá, incluso, quien piense que lo era; pero no es verdad.

Sara Montiel

Artigo disponible en castellano

Cuando a la diva se le preguntaba por su relación con León Felipe, dejaba la pose, cambiaba el tono y el timbre de la voz, y, sobre todo, modificaba radicalmente el discurso tontorrón para ofrecer otro muy serio y lleno de enjundia. Al terminar, de nuevo revolvía la lengua, como si no le cupiese en la boca, y volvía al papel de la boba, que no era en absoluto. Conviene saber que en los años sesenta tenía el teléfono controlado por la policía franquista, y que no fueron pocos los jóvenes escritores y actores contrarios al Régimen, que salieron de los calabozos porque Sara Montiel pagó sus multas.
Ler o artigo en castelán

¿Te gustó este artículo? Compártelo

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on pinterest
Pinterest
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Deixa un comentario

Este sitio emprega Akismet para reducir o spam. Aprende como se procesan os datos dos teus comentarios.