LA SER despide a Ignacio EscolarA SER despide a Ignacio Escolar

Ignacio Escolar por Siro
Ignacio Escolar por Siro

El propio afectado explicó que no fue la SER, sino Juan Luis Cebrián, presidente ejecutivo del grupo PRISA, quien lo despidió por publicar en el periódico digital eldiario.es, que dirije, la noticia de que la ex mujer de Cebrián aparece en los papeles de Panamá. El pasado jueves ya no estuvo en la tertulia del programa Hoy por hoy, a pesar de los intentos de los compañeros por evitar el despido.

Tengo la sensación de que los periodistas como Ignacio Escolar son una especie en peligro de extinción. Que alguien crea tan fervorosamente en el código deontológico que obliga al periodista a informar con veracidad y que lo haga, sabiendo que se expone a ser despedido por el déspota encumbrado en el poder, reconforta pero pasma.

El problema está en que Ignacio Escolar cree e el periodismo, y Juan Luis Cebrián no. Y no es que Cebrián dejase de creer en el periodismo con el  paso del tiempo, después de ver cosas que pueden hacer enfermar de escepticismo a cualquiera. No, Cebrián no creyó nunca en el periodismo como medio de hacer llegar la verdad de los hechos a la sociedad.
Del periodismo le interesó la parte más oscura e innoble; lo usó como medio de presión y de promoción personal, incluso en el mundo de las letras. Los que me honráis siguiendo los artículos de la serie Imaxes da Transición recordaréis el que publiqué sobre la campaña que Cebrián dirigió en El País contra Adolfo Suárez cuando el rey Juan Carlos lo nombró presidente de Gobierno, en 1977. Suárez fue presentado por Cebrián como el candidato de un contubernio formado por la extrema derecha, el Opus y la banca. Aquella ristra de mentiras que se repitieron día tras día, con incorporación de nuevos columnistas, dice claramente lo que el joven Juan Luis Cebrián pensaba del código deontológico del periodismo.

Si Cebrián cree que los medios que informaron de la presencia de su ex esposa en los papeles de Panamá no lo hicieron como debieran y que perjudicaron su nombre, tiene todo el derecho a querellarse con ellos. Despedir a Ignacio Escolar de la SER no es más que una muestra del autoritarismo que él decía, y supongo que dirá todavía, combatir.

Me hago una pregunta: ¿Qué pasaría si todos los contertulios de Hoy por hoy dejasen el programa en solidaridad con Ignacio Escolar? Cebrián manda en PRISA, pero no es el dueño de PRISA y es posible, incluso probable, que, ante el escándalo, quien saltase fuese él. Pero ese es otro problema del periodismo en España.

No trato a Ignacio Escolar, pero lo felicito por defender su dignidad y la dignidad de una profesión que muchos, muchísimos informadores, se empeñan en denigrar.

Salud y suerte, amigo.

Siro

Ignacio Escolar por Siro
Ignacio Escolar por Siro

O propio afectado explicou que non foi a SER, senón Juan Luis Cebrián, presidente executivo do grupo PRISA, quen o despediu por publicar no xornal dixital eldiario.es, que dirixe, a noticia de que a ex muller de Cebrián aparece nos papeis de Panamá. O pasado xoves xa non estivo na tertulia do programa Hoy por hoy, malia os intentos dos compañeiros por evitar o despido.

Teño a sensación de que os xornalistas como Ignacio Escolar son unha especie en perigo de extinción. Que alguén crea tan afervoadamente no código deontolóxico que obriga ao xornalista a informar con veracidade e que o faga, sabendo que se expón a ser despedido polo déspota empoleirado no poder, reconforta pero pasma.

O problema está en que Ignacio Escolar cre no xornalismo, e Juan Luis Cebrián non. E non é que Cebrián deixara de crer no xornalismo co paso do tempo, despois de ver cousas que poden facer enfermar de escepticismo a calquera. Non, Cebrián non creu nunca no xornalismo como medio de facer chegar a verdade dos feitos á sociedade.
Do xornalismo interesoulle a parte máis escura e innoble; usouno como medio de presión e de promoción persoal, mesmo no mundo das letras. Os que me honrades seguindo os artigoas da serie Imaxes da Transición recordaredes o artigo que publiquei sobre a campaña que Cebrián dirixiu en El País contra Adolfo Suárez cando o rei Juan Carlos o nomeou presidente de Goberno, en 1977. Suárez foi presentado por Cebrián como o candidato dun contubernio formado pola extrema dereita, o Opus e a banca. Aquela restra de mentiras que se repetiron día tras día, con incorporación de novos columnistas, di claramente o que o xove Juan Luis Cebrián pensaba do código deontolóxico do xornalismo.

Se Cebrián pensa que os medios que informaron da presenza da súa ex muller nos papeis de Panamá non o fixeron como deberan e que perxudicaron o seu nome, ten todo o dereito a querelarse con eles. Despedir a Ignacio Escolar da SER non é máis que unha mostra do autoritarismo que el dicía, e supoño que dirá aínda, combater.

Fágome unha pregunta: ¿Qué pasaría se todos os contertulios de Hoy por hoy deixasen o programa en solidariedade con Ignacio Escolar? Cebrián manda en PRISA, pero non é o dono de PRISA e é posible, mesmo probable, que, ante o escándalo, quen saltase fose el. Pero ese é outro problema do xornalismo en España.

Non trato a Ignacio Escolar, pero felicítoo por defender a súa dignidade e a dignidade dunha profesión que moitos, moitísimos informadores, se empeñan en luxar.

Saúde e sorte, amigo.

Siro

1 comentario en “<!--:es-->LA SER despide a Ignacio Escolar<!--:--><!--:gl-->A SER despide a Ignacio Escolar<!--:-->”

  1. Este Cebrian sigue siendo un verdadero “cabroncete” que no hace más que eliminar gente muy valiosa, entre ellos el del artículo de hoy, a Maruja Torres y otros muchos más….. . ¿Nadie es capaz de pararle los pies? Menos mal que, todavía, hay gente como tú, Siro,que no tienes miedo a nada ni a nadie y tampoco tienes pelos en la lengua. Parabens

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