federico-anton

xente-na_bretema

Su pasión era desfilar y desfilaba siempre con la tropa, delante de los cabos gastadores, sin perder jamás el paso.
Amaba a los niños y le gustaba rodearse de ellos. De cuando en cuando los críos se ponían a cantar:
Federico Antón, Federico Antón
marcha mañana,
Federico Antón, Federico Antón
para La Habana.
Y no hacía falta más. Federico Antón se ponía a marchar con paso marcial.

Deixa un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies