Hai que confiar na esperanza

El creador del humor gráfico gallego fue Castelao, pero lo hubiera sido José María Cao Luaces, de no haber emigrado a la Argentina con sólo veinticinco años. Cao admiró al caricaturista anarquista Eduardo Sojo, que dirigía en Buenos Aires el periódico Don Quijote, enfrentándose al gobierno del general Roca y sufriendo el acoso de la censura y la policía. Sojo y sus escasos colaboradores consiguieron lo que parecía imposible: que en el 1890 los trabajadores de Buenos Aires se alzasen en armas contra el gobierno y que el general Roca tuviese que dimitir. Cao entró en Don Quijote y dirigió la publicación cuando Sojo , después del éxito, volvió a España para intentar repetir la experiencia.

Leyendo los editoriales de Don Quijote en los años que Sojo y Cao coincidieron en el semanario, llegué a imaginar la relación de amistad que había surgido entre ellos y el drama que para ambos tuvo que suponer la separación, cuando el gobierno decretó el cierre de Don Quijote después de otra revolución fallida, en 1893, en la que Cao, desde la dirección, había tenido especial protagonismo. Con absoluta fidelidad a la documentación de la época escribí la comedia en cinco actos Hai que confiar na esperanza, con la que obtuve el Premio Álvaro Cunqueiro, en el año 2003. (Más información disponible en la sección en Galego de este blog)

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